
La que fue ganadora del premio a la mejor película en el festival de Sitges en 2007 llegó a finales del año pasado a las pantallas de España (a algunas pantallas claro, porque yo no pude verla en el cine). Los entresijos de las distribución que hacen que una película como esta tarde tanto en ser estrenadas me son completamente desconocidos pero en fin...
La cuestión es que he tenido la oportunidad de verla y realmente me ha asombrado. Ya había visto la anterior película de Tarsem Singh, La Celda, con lo que conocía la extravagancia visual de este director. Pero independientemente de las maravillosas imágenes que nos ofrece en este cuento lo que más me ha gustado y me ha enamorado de este film son las escenas que trasncurren en la realidad.
En un hospital de los años 20, dos pacientes, Roy y Alexadria establecen una relación muy especial. Basándose en su vivencias Roy cuenta a la pequeña una historia y es a través de la imaginación de la niña como se nos muestran las imágenes de este cuento. Pero como he dicho antes lo que realmente me ha gustado son esos momentos en la cama del hospital en los que los personajes comienzan una amistad y en los que los actores realizan un gran trabajo transmitiéndonos esa intimidad.
El trabajo de la pequeña Catinca Untaru y Lee Pace es realmente asombroso, parece que no exista guión, sino que estemos presenciando conversaciones reales. He leido que para conseguir esa actuación de la niña, Tarsem hizo que Catinca creyera que Lee Pace se llamaba Roy y realmente no podia andar. De hecho en los extras de la película nos muestran el momento en el que le cuentan la verdad.
Independientemente de los fallos que pueda tener la película y de que podría haber sido mejor, tiene un aura especial que la ha convertido en una de mis favoritos.
Como con otras películas recomiendo verla en VO, en la versión doblada se pierden las dificultades de la joven Catinca para hablar en inglés con lo que desaparece parte de la ternura del personaje.
La cuestión es que he tenido la oportunidad de verla y realmente me ha asombrado. Ya había visto la anterior película de Tarsem Singh, La Celda, con lo que conocía la extravagancia visual de este director. Pero independientemente de las maravillosas imágenes que nos ofrece en este cuento lo que más me ha gustado y me ha enamorado de este film son las escenas que trasncurren en la realidad.
En un hospital de los años 20, dos pacientes, Roy y Alexadria establecen una relación muy especial. Basándose en su vivencias Roy cuenta a la pequeña una historia y es a través de la imaginación de la niña como se nos muestran las imágenes de este cuento. Pero como he dicho antes lo que realmente me ha gustado son esos momentos en la cama del hospital en los que los personajes comienzan una amistad y en los que los actores realizan un gran trabajo transmitiéndonos esa intimidad.
El trabajo de la pequeña Catinca Untaru y Lee Pace es realmente asombroso, parece que no exista guión, sino que estemos presenciando conversaciones reales. He leido que para conseguir esa actuación de la niña, Tarsem hizo que Catinca creyera que Lee Pace se llamaba Roy y realmente no podia andar. De hecho en los extras de la película nos muestran el momento en el que le cuentan la verdad.
Independientemente de los fallos que pueda tener la película y de que podría haber sido mejor, tiene un aura especial que la ha convertido en una de mis favoritos.
Como con otras películas recomiendo verla en VO, en la versión doblada se pierden las dificultades de la joven Catinca para hablar en inglés con lo que desaparece parte de la ternura del personaje.


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